20 de noviembre de 2007
¿No les provoca?
18 de noviembre de 2007
Un loco tenía que ser
Resultado: Perú 1 - Brasil 1. Después de haber visto el partido puedo decir que Perú se salvó de una caída, que, a decir verdad, no iba a ser humillante. Nos salvamos de una derrota porque Brasil solo llegó a poner segunda en su caja de cambios y porque felizmente ese cabezazo de Juan dio en el palo en el minuto final del partido.Aunque digan que en casa siempre se debe ganar y que ellos tienen dos brazos y dos piernas igual que nosotros, no se puede pecar de ingenuo y no darse cuenta que estábamos frente a la selección más cara del planeta y ante unos tipos que, como a Kaká en el gol que le metió al buen Penny, solo necesitan un par de segundos para fabricar una jugada mortífera.
Bien Penny. Recontra bien el Loco Juan Vargas con su golazo. Bien Salas. Bien Chorri. Bien Acasiete. La blanquirroja jugó con garra ante un gigante. Hizo lo que pudo técnicamente hablando. Igual te quiero, Perú. No decepcionaste. Pero hay que ser claros: Brasil no piso del todo el acelerador. Creo. Mal Pizarro, como siempre. Y ese ahogamiento que sufrió Guerrero a nivel del mar preocupa sobremanera.
¿Ganamos un punto o perdimos dos?
Ecuador, goleado, nos espera.
PD para Vargas: Qué lindo ser un loco como tú, Juan Manuel. Hablando italiano cada vez mejor y conteniendo la mano para no meterle un lapo al pelao que te sacó tarjeta amarilla por saludar a tu mamá tras el golazo que le metiste a Brasil en el Monumental de donde saliste al fútbol del primer mundo. Qué lindo ser un loco como tú, jodiendo a todos en la selección y metiendo puntazos con destino de red, como ese en el amistoso con Bolivia y el de hoy que Lúcio desvió sin querer queriendo hasta el fondo de su arco. Qué lindo ser un loco como tú, que pones huevos y mejor técnica en la cancha para ganarle cada vez más a Guerrero el honor de ser el alma y el temperamento de la selección peruana. Qué lindo ser un loco como tú, un niño grande que piensa en grande y se mide de igual a igual con los grandes, que encaras, te la juegas, arremetes, sin miedo, sin complejos. Piconazo. Qué lindo ser un loco como tú, al que ni la afeitada que te dio Robinho con su chimpún derecho bajó tus revoluciones. Qué lindo ser un loco como tú. Extrañaré verte por tele en la cancha del Atahualpa de Quito. Por favor, Varguitas, nunca vayas al psicólogo y menos al psiquiatra.
Acá tu golazo a Brasil, Loco
Sé que Brasil es Brasil, pero aquí, Loquito, un recuerdo del golazo que le metiste a Bolivia justo antes de empezar las Eliminatorias Sudáfrica 2010.
Acá cuando metiste tu primer gol con el Catania en el Calcio italiano.
Y, finalmente, cuando marcaste un gol maradoniano con el Colón de Santa Fé de Argentina.
Gracias, Loco.
David vs. Goliat
12 de noviembre de 2007
Mala suerte
André se detuvo también, así que no había nada que me impidiera probar suerte, total ganar 1'400.000 soles no es poca cosa. Aunque el dinero no compra la felicidad, si hubiera esa cantidad en mi cuenta de ahorros, definitivamente tendría arreglada buena parte de la vida, la mía y la de mi familia.
Ni bien mi ocasional ada madrina made in Perú me entregó el ticket con los cuatro juegos de loteria electrónica, André, toda su encantadora e infantil parafernalia y yo emprendimos nuevamente nuestro camino hacia los juegos mecánicos que están en el segundo piso. Carol nos esperaba en casa con la comida, así que había que hacerlo rápido, pero en ese momento en lo único en que yo pensaba era en la cuenta regresiva que terminaría el domingo a las 11 de la noche, cuando den el sorteo por televisión.
Y llegó el domingo y a las 11 de la noche estaba en el taxi rumbo a mi casa después de una agotadora jornada laboral. Así que tuve que resignarme a ver los resultados publicados al día siguiente en el suplemento deportivo de "El Comercio", justamente en el que escribo. Durante la noche ningún sueño me anunció fortuna alguna.
Ya de mañana, en el periódico, miré lentamente cada número impreso en el suplemento deportivo y cada uno de mis juegos. Malas noticias. No coinciden. Ni siquiera se acercan. Nada de nada. La suerte una vez más no me acompañó. Para la próxima será. Mientras tanto seguiré pensando qué voy a hacer con tanta plata.
Ya de mañana, en el periódico, miré lentamente cada número impreso en el suplemento deportivo y cada uno de mis juegos. Malas noticias. No coinciden. Ni siquiera se acercan. Nada de nada. La suerte una vez más no me acompañó. Para la próxima será. Mientras tanto seguiré pensando qué voy a hacer con tanta plata.
11 de noviembre de 2007
A principios de los 80
Era verano y, como todas las tardes de verano, el cielo de Lima se había teñido de rojo. Por el recuerdo de ese ocaso cegador estoy casi seguro de que el roche lo debo haber pasado a las 6 p.m. más o menos. En la vieja radiola de la casa de San Borja, aquella de tres cuartos que sirvió de marco para mis días infantiles y adolescentes, sonaba un long play de Menudo y yo, más ochentero que nunca, movía los brazos para arriba y para abajo al ritmo de Claridad, mirando el rojo del cielo, alucinando que estaba en un estadio lleno de gente que moría por mi. Pero el único que me miraba era mi amigo Christian a través de la ventanita de la puerta de la sala. Creo que me miró bailar como Menudo durante toda la canción y solo al final lanzó una risa timidona que me volvió a la realidad.
Entonces debo haber tenido unos diez años y hacía pocos meses que Polonia nos había metido una tanda de 5-1 en el Mundial de España 82. La música de Menudo marcó época y a toda una generación, a mi generación. El programa "El Club de Menudo", que diariamente daban en la tele, nos hacía olvidar la eliminación del Mundial. Qué tiempos aquellos.
El concepto de que solo las niñas morían por ellos era realmente absurdo. La mayoría de niños también escuchábamos a Johnny, Ricky, Miguel, René y Xavier, esos cinco portorriqueños que desataron la locura en toda Latinoamérica. Pero creo que Christian no. Lo suyo era solo jugar pelota y más pelota en la pista. De ahí no pasaba. Yo, que siempre fui malo para el fútbol, fulbito y cualquier otra modalidad deportiva que se juegue con los pies, me atrevía casi todas las tardes a rasparme las piernas en esa pista interminable persiguiendo el balón, pero más me atrevía a bailar como un Menudo sin melena para un estadio invisible. De una cosa estoy seguro: más ridículo hacía en la pista, en los partido con arcos de ladrillo. Me sabía casi todos los pasos de Menudo. En eso nadie me ganaba. ¿Ustedes se acuerdan de esos pasitos laterales y para atrás, de esos movimientos de brazos para arriba y para abajo frente al pecho, de "Súbete a mi moto", "Claridad", "Quiero ser", "Fuego" y tantos otros éxitos?
Si crecieron en los años ochenta y hoy son treintañeros como yo, entonces estos añejos videítos de principios de esa década (perdonen la mala calidad de algunos de ellos) hará que revivan la época más linda de la vida. También hay un par de videos de hace un par de años, cuando Menudo vivió su reencuentro. Creo sinceramente que la música de este grupo jamás se olvidará.
A volar (Estadio de Alianza Lima, 1983)
Rock en la TV (Estadio Nacional de Lima, 1982)
Claridad (en México, 1983)
Súbete a mi moto
Fuego
Dulces besos (videoclip, 1982)
Quiero ser
Mi banda toca rock (Reencuentro, 2005)
A volar (más Reencuentro, 2005)
Entonces debo haber tenido unos diez años y hacía pocos meses que Polonia nos había metido una tanda de 5-1 en el Mundial de España 82. La música de Menudo marcó época y a toda una generación, a mi generación. El programa "El Club de Menudo", que diariamente daban en la tele, nos hacía olvidar la eliminación del Mundial. Qué tiempos aquellos.
El concepto de que solo las niñas morían por ellos era realmente absurdo. La mayoría de niños también escuchábamos a Johnny, Ricky, Miguel, René y Xavier, esos cinco portorriqueños que desataron la locura en toda Latinoamérica. Pero creo que Christian no. Lo suyo era solo jugar pelota y más pelota en la pista. De ahí no pasaba. Yo, que siempre fui malo para el fútbol, fulbito y cualquier otra modalidad deportiva que se juegue con los pies, me atrevía casi todas las tardes a rasparme las piernas en esa pista interminable persiguiendo el balón, pero más me atrevía a bailar como un Menudo sin melena para un estadio invisible. De una cosa estoy seguro: más ridículo hacía en la pista, en los partido con arcos de ladrillo. Me sabía casi todos los pasos de Menudo. En eso nadie me ganaba. ¿Ustedes se acuerdan de esos pasitos laterales y para atrás, de esos movimientos de brazos para arriba y para abajo frente al pecho, de "Súbete a mi moto", "Claridad", "Quiero ser", "Fuego" y tantos otros éxitos?
Si crecieron en los años ochenta y hoy son treintañeros como yo, entonces estos añejos videítos de principios de esa década (perdonen la mala calidad de algunos de ellos) hará que revivan la época más linda de la vida. También hay un par de videos de hace un par de años, cuando Menudo vivió su reencuentro. Creo sinceramente que la música de este grupo jamás se olvidará.
A volar (Estadio de Alianza Lima, 1983)
Rock en la TV (Estadio Nacional de Lima, 1982)
Claridad (en México, 1983)
Súbete a mi moto
Fuego
Dulces besos (videoclip, 1982)
Quiero ser
Mi banda toca rock (Reencuentro, 2005)
A volar (más Reencuentro, 2005)
9 de noviembre de 2007
Señor, en Ti confío
Salmo 25
"Señor, a ti dirijo mi oración; mi Dios, en ti confío" (v.1)
"Señor, muéstrame tus caminos; guíame por tus senderos; guíame, encamíname en tu verdad, pues Tú eres mi Dios y Salvador. ¡En Ti confío a todas horas!" (v. 4-5)
"El Señor es bueno y justo; Él corrige la conducta de los pecadores y guía por su camino a los humildes; los instruye en la justicia. Él siempre procede con amor y fidelidad, con los que cumplen su pacto y sus mandamientos." (v. 8-10)
"Señor, es grande mi maldad; perdóname... ten compasión de mi" (v.11,16)
"Señor, a ti dirijo mi oración; mi Dios, en ti confío" (v.1)
"Señor, muéstrame tus caminos; guíame por tus senderos; guíame, encamíname en tu verdad, pues Tú eres mi Dios y Salvador. ¡En Ti confío a todas horas!" (v. 4-5)
"El Señor es bueno y justo; Él corrige la conducta de los pecadores y guía por su camino a los humildes; los instruye en la justicia. Él siempre procede con amor y fidelidad, con los que cumplen su pacto y sus mandamientos." (v. 8-10)
"Señor, es grande mi maldad; perdóname... ten compasión de mi" (v.11,16)
En el nombre de Jesús, cuya luz se impone a toda oscuridad y a toda cólera, rabia, impotencia y pena. Señor, en Ti confío, como David.
Cólera contenida
Tengo rabia e impotencia, pero no se asusten. No me pregunten el por qué de esta tormenta. No quiero decir la razón de mi cólera porque de solo mencionarlo me da más rabia. ¿A veces la vida es injusta o es que yo no me ubico bien? En fin. Tengo esta espina clavada desde hace un par de meses. Sangro, pero no lo doy a notar. Pero a veces siento que el torrente rojo se va a rebalsar. Todo bien con mi familia, gracias a Dios. Eso no es. Tampoco se trata de mi salud. Pero no crean que esta carga me pesa las 24 horas del día. No. Solo cuando lo recuerdo o cuando me lo recuerda el causante de mi cólera, de mi preocupación y de mi pena. Y al toque me calmo porque en Él confío, en Aquel que siempre me cuidó. Sé que ahora también va a cuidar a los míos (sé que cuidará de mi madre en su delicada operación a la columna). Me enseñaron a no odiar. Y no odio. Sé que Él siempre provee. Solo tengo fe en que hay una justicia divina.
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